* Editorial de El Panamá Amèrica
* Cárceles de lujo, un ángulo positivo
EL PANAMÁ AMÉRICA - Miércoles 1 de agosto de 2007.
Editorial
Cárceles de lujo, un ángulo positivo
http://www.pa-digital.com.pa/archive/08012007/opiniont.shtml
El aspecto criticable ya ha sido hartamente abordado por todos los medios, incluyéndonos, por todo lo que implica en términos de corrupción y privilegios a favor de delincuentes de alto perfil. No obstante, hay ocasiones que es posible sacar algo positivo de lo negativo. A fin de cuentas, el estiércol hace crecer mejor las siembras.
Veamos otro ángulo, que no es nuevo para este diario, que lo ha tratado en ocasiones anteriores en este espacio. ¿Por qué rechazar a priori que los reclusos tengan la alternativa de pagar por mejores condiciones carcelarias y utilizar los fondos así generados para mejorar las del resto que no tiene igual capacidad? Antes de dar espacio a un no rotundo, pensemos un momento qué se hace en Europa, Estados Unidos y otros países desarrollados. ¿Dónde creen que purgaba su pena el general Noriega en Miami? Se sabe que tenía acceso a Internet, gimnasio, televisión por cable, aire acondicionado, nevera privada, menú especial y plenas comunicaciones. Y lo citamos sólo como ejemplo porque, igual que él, se ofrecen condiciones especiales a muchos presos en diversas cárceles modernas de naciones civilizadas.
Lo que pasa es que nos hemos acostumbrado a ver las prisiones como un sitio de tortura y de hacinamiento infrahumano, en lugar de un sitio donde se priva de la libertad a las personas que delinquen. Pero, por otro lado, ahora se les está permitiendo gozar del derecho de voto. Y, en cambio, contradictoriamente, ponemos el grito al cielo cuando un recluso que tiene mal que bien recursos, se financia condiciones de vida aceptables mínimas, que cualquiera de nosotros goza en casa como cosa corriente.
Pensemos, ¿cuál es la diferencia entre ese preso y nosotros, a no ser el estar aquél privado de libertad? En esencia, ninguna. Él también quiere sentarse en un baño decente, rasurarse, ponerse colonia, acostarse sobre sábanas limpias, comer bien. ¿Dónde dice que por ser preso debe vivir como un animal? Hoy día, hasta las visitas conyugales se permiten. Entonces, ¿por qué la alarma? ¿Porque es Viteri? Todos los presos debieran contar con igual oportunidad de vivir como humanos, aún dentro de su condición. Sobre eso hay bibliotecas enteras y los especialistas coinciden.
Cierto, lo ocurrido nos viene distorsionado bajo la odiosa forma de privilegio; pero en el fondo, esas condiciones carcelarias de primer mundo deberíamos aspirar a proveerlas a todos los presos. Y si, mientras tanto, no cuenta el Estado con los recursos para hacerlo, debiera adoptar alguna forma de privatización primaria, como lo sería el que cada recluso tenga, salvo excepciones, igual opción de hacerlo. Las mejoras reverterían en beneficio de otros presos y del propio Estado.
http://www.realpanama.org/article.php/Carceles_de_Lujo_Panama_es